Recetas de invierno

Recetas equilibradas para el invierno, clasificadas por tipo de comida e ingrediente principal

Descubre una sencilla colección de recetas veraniegas pensadas para ofrecer variedad, equilibrio y comodidad en el día a día. Filtra por tipo de comida, ingrediente principal, dificultad, tiempo de preparación o tipo de proteína para encontrar al instante las recetas que mejor se adapten a tus necesidades.

Categorías de comidas
Ingredientes principales
Dificultad
Hora
Enfoque en las proteínas
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Naranjas sanguinas
Clementinas
Arándanos rojos
Pomelos

Brócoli
Coles de Bruselas
Calabaza moscada
Coliflor

Kiwi
Kumquats
Granadas
Membrillos

Puerros
Cebollas
Chirivías
Col lombarda

Ingredientes de invierno

Recetas de invierno, pensadas para aportar bienestar, equilibrio y un alimento auténtico

Descubre una colección de invierno cuidadosamente seleccionada, diseñada en torno a los ingredientes que realmente brillan en los meses más fríos. Cada receta está pensada para resultar reconfortante, satisfactoria y nutricionalmente equilibrada, sin dejar de ser lo suficientemente sencilla como para incorporarla al día a día.

1_1 Naranjas sanguinas

Ensalada templada de invierno con cítricos e hinojo

Una ensalada de invierno fresca y elegante que combina jugosas naranjas sanguinas con láminas de hinojo, hojas verdes con un toque picante y un ligero aderezo de aceite de oliva. Es un plato fresco, pero a la vez de temporada, y resulta ideal como almuerzo ligero o como entrante refinado.

Ingredientes
  • 2 naranjas sanguinas, peladas y cortadas en rodajas
  • 1 bulbo de hinojo pequeño, cortado en láminas finas
  • 2 puñados de rúcula o mezcla de lechugas
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1 cucharada de nueces tostadas
  • Una pizca de sal marina y pimienta negra
Método
  1. Coloca las verduras, las rodajas de naranja sanguina y el hinojo en un plato grande.
  2. Bate el aceite de oliva, el zumo de limón, la sal y la pimienta hasta que se emulsione ligeramente.
  3. Vierte el aderezo sobre la ensalada y decórala con nueces tostadas.
  4. Sírvelo inmediatamente para disfrutar de un plato de invierno crujiente, colorido y refrescante.
Rica en vitamina C, hidratación y antioxidantes, esta receta refuerza el sistema inmunitario y aporta frescura a las comidas más pesadas del invierno.
2 Brócoli

Brócoli asado con yogur al ajo y limón

Este es el tipo de guarnición que, acompañada de cereales o huevos, puede convertirse fácilmente en una comida completa. Al asarlo, el brócoli adquiere un sabor más intenso, mientras que la salsa de yogur aporta proteínas, cremosidad y equilibrio.

Ingredientes
  • 1 brócoli grande, cortado en ramilletes
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo pequeño, rallado
  • 4 cucharadas de yogur griego
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Sal y pimienta negra
  • Opcional: copos de chile y semillas de calabaza
Método
  1. Mezcla el brócoli con aceite de oliva, sal y pimienta, y luego ásalo a 200 °C hasta que se caramelice ligeramente.
  2. Mezcla el yogur con el ajo, el zumo de limón y una pizca de sal.
  3. Sirve el yogur en un plato, añade el brócoli asado por encima y, si lo deseas, decora con semillas o copos de guindilla.
El brócoli aporta fibra, ácido fólico y vitamina C, mientras que el yogur griego aporta proteínas y hace que el plato resulte más saciante.
3 Coles de Bruselas

Coles de Bruselas crujientes con glaseado de mostaza y miel

Una guarnición invernal muy sabrosa, en la que el ligero amargor de las coles de Bruselas se equilibra con un brillante glaseado de mostaza y miel. Queda de maravilla acompañando pescado asado, pollo o un plato de cereales.

Ingredientes
  • 300 g de coles de Bruselas, cortadas por la mitad
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de mostaza de Dijon
  • 1 cucharadita de miel
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Sal y pimienta negra
Método
  1. Asa las coles de Bruselas con aceite de oliva, sal y pimienta hasta que estén crujientes por los bordes.
  2. Mezcla la mostaza, la miel y el zumo de limón en un bol pequeño.
  3. Mezcla las coles de Bruselas calientes con el glaseado justo antes de servirlas para que se mantengan ligeramente crujientes.
Las coles de Bruselas son especialmente recomendables en las dietas de invierno, ya que sacian el apetito, son ricas en fibra y favorecen de forma natural la salud digestiva.
4 Apio nabo

Sopa cremosa de apio nabo al tomillo

Sedosa, reconfortante y más refinada que la clásica sopa de patatas, esta versión con apio nabo resulta reconfortante sin resultar demasiado pesada. Es ideal para las noches más frías o para preparar elegantes comidas de invierno.

Ingredientes
  • 1 apio nabo mediano, pelado y cortado en cubitos
  • 1 cebolla pequeña, picada
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 700 ml de caldo de verduras
  • 2 cucharadas de yogur griego o nata para cocinar
  • Tomillo fresco
  • Sal y pimienta negra
Método
  1. Rehoga la cebolla a fuego lento en aceite de oliva hasta que se ablande.
  2. Añade el apio nabo y el caldo, y deja que se cocine a fuego lento hasta que esté tierno.
  3. Tritura hasta que quede una mezcla homogénea, añade el yogur o la nata y sazona bien.
  4. Añade tomillo y pimienta negra antes de servir.
El apio nabo tiene menos almidón que la patata, pero sigue siendo reconfortante, lo que lo convierte en un ingrediente ideal cuando se busca un plato reconfortante con un perfil nutricional más ligero.
5 Fechas

Dátiles rellenos de mantequilla de frutos secos y canela

Un sencillo tentempié de invierno que resulta un auténtico capricho, pero que encaja perfectamente en una dieta equilibrada. Ideal como tentempié dulce a media tarde o como pequeño capricho después de cenar.

Ingredientes
  • 6 dátiles Medjool, sin hueso
  • 3 cucharaditas de mantequilla de almendras o de cacahuete
  • Una pizca de canela
  • Opcional: pistachos picados o virutas de chocolate negro
Método
  1. Abre cada dátil y rellénalo con una cucharadita de mantequilla de frutos secos.
  2. Espolvorea con canela y, si lo deseas, decora con pistachos o un poco de chocolate negro.
  3. Sírvelo inmediatamente o déjalo enfriar un poco para que adquiera una textura más firme.
Los dátiles aportan energía natural de forma rápida, mientras que la mantequilla de frutos secos retrasa la liberación de azúcares y aporta grasas saludables que favorecen la saciedad.
6 Hinojo

Hinojo asado con parmesano y limón

El hinojo se vuelve más dulce y tierno al asarlo, perdiendo parte de su sabor picante y convirtiéndose en una guarnición invernal muy aromática. Un poco de parmesano le aporta profundidad y le da un toque digno de un restaurante con muy poco esfuerzo.

Ingredientes
  • 2 bulbos de hinojo, cortados en gajos
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de parmesano rallado fino
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • Sal y pimienta negra
Método
  1. Mezcla los trozos de hinojo con aceite de oliva, sal y pimienta.
  2. Ásalas hasta que estén tiernas y ligeramente doradas.
  3. Añade el parmesano y la ralladura de limón mientras aún esté caliente.
El hinojo favorece la digestión y combina a la perfección con los platos de invierno más contundentes, que necesitan un contraste más ligero y aromático.
7 kiwi

Bol de desayuno de yogur con kiwi y semillas

Este bol es fresco, colorido e ideal para esas mañanas en las que apetece algo nutritivo pero no pesado. El kiwi aporta acidez y vitamina C, mientras que el yogur y las semillas lo convierten en un desayuno más completo y saciante.

Ingredientes
  • 200 g de yogur griego
  • 2 kiwis, cortados en rodajas
  • 1 cucharada de semillas de chía
  • 1 cucharada de semillas de calabaza
  • 1 cucharadita de miel (opcional)
  • Una pizca de canela
Método
  1. Pon el yogur en un bol y añádele rodajas de kiwi por encima.
  2. Espolvorea semillas de chía, semillas de calabaza y canela.
  3. Si quieres que quede más dulce, añádele un poco de miel.
El kiwi es una de las frutas más beneficiosas en invierno, ya que refuerza el sistema inmunitario y favorece la digestión, a la vez que aporta un desayuno ligero y refrescante.
8 Puerros

Sopa reconfortante de puerros y patatas

Una receta clásica de invierno que nunca falla. Suave, cremosa y muy familiar, esta sopa es ideal para preparar con antelación y se puede mejorar fácilmente añadiéndole hierbas, más verduras o una ración de proteína como acompañamiento.

Ingredientes
  • 2 puerros, cortados en rodajas y bien lavados
  • 2 patatas medianas, peladas y cortadas en cubitos
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 800 ml de caldo de verduras
  • 2 cucharadas de yogur griego o nata para cocinar
  • Sal y pimienta
Método
  1. Cocina los puerros a fuego lento en aceite de oliva hasta que se ablanden.
  2. Añade las patatas y el caldo, y deja que se cocine a fuego lento hasta que estén bien tiernas.
  3. Bátelo hasta que quede una mezcla homogénea y, al final, añádele yogur o nata.
  4. Rectifica el sazonado y sírvelo caliente.
Esta receta aporta calor, fibra y bienestar, por lo que es ideal para las noches frías o para menús de invierno bien planificados.
9 Granada

Bol de pollo con granada y cereales

Un plato equilibrado que combina calidez, textura y colorido. Las semillas de granada realzan todo el plato y aportan frescura a las proteínas asadas o salteadas.

Ingredientes
  • 1 pechuga de pollo cocida, cortada en tiras
  • 100 g de quinoa cocida o arroz integral
  • 2 cucharadas de semillas de granada
  • 1 puñado de espinacas o de hojas variadas
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • Sal y pimienta negra
Método
  1. Sirve la quinoa o el arroz en un bol junto con las hojas y el pollo cortado en tiras.
  2. Añade las semillas de granada por encima.
  3. Aliña con aceite de oliva, zumo de limón, sal y pimienta.
La granada aporta antioxidantes y un toque crujiente, mientras que el formato de plato completo ayuda a crear un almuerzo de invierno más equilibrado y satisfactorio.
10 Calabaza de invierno

Calabaza de invierno asada con un chorrito de tahini

Este plato captura a la perfección el espíritu del invierno. La calabaza, con su dulzura natural, se asa hasta que queda tierna y se acompaña de un cremoso aderezo de tahini que hace que todo el plato resulte más sabroso y completo.

Ingredientes
  • 500 g de calabaza de invierno, cortada en dados
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharada de tahini
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • De 1 a 2 cucharaditas de agua
  • Sal, pimienta y pimentón
Método
  1. Mezcla la calabaza con aceite de oliva, pimentón, sal y pimienta, y luego ásala hasta que esté dorada y tierna.
  2. Mezcla el tahini, el zumo de limón y el agua hasta obtener una salsa homogénea.
  3. Sirve la calabaza asada con el tahini por encima.
La calabaza aporta fibra y betacaroteno, lo que la convierte en un alimento reconfortante y muy nutritivo durante los meses más fríos.
11 Remolacha

Plato de remolacha asada con yogur

Con un toque rústico, vibrante y elegante, este es uno de esos platos de invierno que tienen un aspecto magnífico y, sin embargo, son fáciles de preparar. Es ideal como entrante, almuerzo ligero o guarnición para una cena más copiosa.

Ingredientes
  • 3 remolachas pequeñas, cocidas o asadas y cortadas en rodajas
  • 4 cucharadas de yogur griego
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1 cucharada de nueces picadas
  • Sal y pimienta
Método
  1. Unta el yogur en un plato y sazónalo ligeramente.
  2. Añade las rodajas de remolacha por encima.
  3. Añade al final zumo de limón, nueces, sal y pimienta negra.
La remolacha aporta color, fibra y micronutrientes, mientras que el yogur aporta proteínas y hace que el plato sea más completo.
12 Col lombarda

Ensalada templada de col lombarda con manzana

Una ensalada de col ideal para el invierno, más suave y reconfortante que la versión cruda de verano. Combina a la perfección el dulzor, la acidez y la textura, y combina a la perfección con proteínas asadas o platos de cereales.

Ingredientes
  • 2 tazas de col lombarda cortada en tiras
  • 1 manzana pequeña, cortada en rodajas finas
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de vinagre de manzana
  • Una pizca de canela
  • Sal y pimienta
Método
  1. Saltea la col brevemente en aceite de oliva hasta que se ablande un poco.
  2. Añade la manzana, el vinagre, la canela, la sal y la pimienta.
  3. Déjalo cocer entre 1 y 2 minutos más y sírvelo caliente.
La col lombarda es ideal para el invierno porque es económica, versátil, rica en fibra y está llena de compuestos vegetales protectores.
13 Coliflor

Coliflor al horno con especias

Una receta de invierno muy práctica, ideal para preparar en grandes cantidades. Es sabrosa, económica y fácil de combinar con yogur, cereales o legumbres para conseguir una comida más completa.

Ingredientes
  • 1 coliflor, cortada en ramilletes
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 1/2 cucharadita de comino
  • Sal y pimienta negra
  • Opcional: perejil y yogur para acompañar
Método
  1. Mezcla la coliflor con aceite de oliva, pimentón, comino, sal y pimienta.
  2. Hornea a 200 °C hasta que esté dorado y tierno.
  3. Sírvelo tal cual o acompáñalo con yogur y perejil para darle un toque extra de frescura.
La coliflor es un ingrediente base excelente para el invierno, ya que es versátil, saciante y fácil de condimentar de muchas maneras diferentes.
14 Castañas

Salteado caliente de castañas y setas

Un plato de invierno más intenso y terroso, que resulta elegante y de temporada. Las castañas aportan suavidad y un sutil toque dulce, mientras que las setas le dan cuerpo y umami.

Ingredientes
  • 150 g de castañas cocidas, cortadas por la mitad
  • 200 g de champiñones, cortados en rodajas
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo pequeño, picado fino
  • Perejil fresco
  • Sal y pimienta negra
Método
  1. Saltea las setas en aceite de oliva hasta que suelten el agua y empiecen a dorarse.
  2. Añade el ajo y las castañas, y rehógalos un rato hasta que se calienten.
  3. Añade perejil, sal y pimienta negra.
Las castañas son un producto muy de temporada y aportan a los platos de invierno una fuente de carbohidratos más suave y reconfortante, con un toque festivo inconfundible.
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