Bol de fruta y yogur
Un cuenco sencillo, diseñado para que resulte especial.
Este bol de fruta y yogur combina yogur cremoso, bayas agridulces, piña dorada y caramelizada, y el delicado crujido de las semillas y la granola. Es fresco, ligero y saciante, el tipo de desayuno o tentempié que queda precioso en la mesa, pero que además es realmente nutritivo.
Lo que hace que esta versión resulte un poco más sofisticada es la piña templada. Ligeramente caramelizada hasta que los bordes se doran, aporta un dulzor más intenso que contrasta a la perfección con el yogur fresco y las jugosas bayas. Es rápida de preparar, fácil de digerir e ideal para esas mañanas en las que apetece algo saludable sin pasar demasiado tiempo en la cocina.
Ya sea como un desayuno refinado, un plato para después del entrenamiento o un tentempié ligero a media tarde, esta es una de esas recetas que demuestran que la comida sencilla también puede resultar lujosa.
INGREDIENTES
Para 1 ración
200 g de yogur griego espeso o yogur natural rico en proteínas
2 o 3 rodajas de piña, frescas o ligeramente deshidratadas
60 g de moras
30 g de frambuesas
1 cucharada de granola
1 cucharadita de semillas de calabaza
1 cucharadita de nueces picadas o de frutos secos variados troceados
1 cucharadita de miel o sirope de arce (opcional)
Una pizca de canela (opcional)
Unas gotas de extracto de vainilla (opcional)
Extras premium opcionales
copos de coco sin azúcar
semillas de chía
unas hojas de menta para decorar
un chorrito de mantequilla de almendras
MÉTODO
1. Prepara la piña
Si utilizas piña fresca, corta 2 o 3 rodajas finas y sécalas con un paño. Colócalas en una sartén antiadherente seca a fuego medio durante 2 o 3 minutos por cada lado, hasta que estén ligeramente doradas y un poco caramelizadas.
Si quieres que queden más tiernas y dulces, añade un chorrito muy pequeño de miel durante el último minuto. Déjalas enfriar un poco.
2. Prepara la base de yogur
Sirve el yogur en un cuenco poco profundo y extiéndelo con cuidado con el dorso de la cuchara. Para darle un sabor más refinado, añade unas gotas de extracto de vainilla o una pizca de canela antes de emplatar.
3. Añade la fruta
Coloca las moras y las frambuesas en un lado del yogur. Pon encima los aros de piña, solapándolos ligeramente para darle un acabado más elegante.
4. Dale un toque de textura
Espolvorea la granola, las semillas de calabaza y las nueces picadas. Añade un chorrito de miel o sirope de arce solo si quieres darle un toque extra de dulzor.
5. Servir inmediatamente
Disfrútalo ahora mismo, mientras la piña aún está ligeramente caliente y el yogur sigue estando fresco y cremoso. Ese contraste es lo que hace que este plato resulte especialmente delicioso.
Consejos rápidos
Utiliza yogur espeso para que el bol mantenga mejor su forma y tenga un aspecto más cremoso.
La piña fresca es la que da mejores resultados, pero la piña ligeramente deshidratada también puede servir para conseguir un sabor más dulce.
Añade la granola justo antes de servir para que se mantenga crujiente.
Si quieres una versión con más proteínas, elige skyr o yogur griego rico en proteínas.