Ensalada de sandía y queso feta
Fresca, llena de vida y de una belleza natural.
Esta ensalada de sandía y queso feta es uno de esos platos que te transportan al verano en un abrir y cerrar de ojos. La jugosa sandía, el pepino crujiente, la fruta dulce de temporada, la fragante menta y el cremoso queso feta se unen en una combinación refrescante, ligera y sorprendentemente elegante.
Lo que hace que esta receta funcione tan bien es el contraste. La sandía aporta frescor e hidratación, el queso feta añade una cremosidad salada, el pepino mantiene todo crujiente y la fruta aporta un toque extra de dulzura y frescura. Aderezada con un sencillo aliño, se convierte en una ensalada que resulta a la vez divertida y refinada.
Perfecta para los días cálidos, almuerzos ligeros o bonitas mesas compartidas, esta es una de esas recetas que tiene un aspecto impresionante, sabe increíblemente fresca y se prepara en un santiamén.
INGREDIENTES
Para 2 o 3 raciones
400 g de sandía, cortada en triángulos o en trozos del tamaño de un bocado
1 pepino pequeño, cortado en rodajas finas
2 kiwis, pelados y cortados en rodajas
De 6 a 8 fresas, cortadas por la mitad
2 albaricoques, cortados por la mitad y en rodajas
50 g de queso feta desmenuzado
un puñadito de hojas de menta fresca
Para el aderezo
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de zumo de lima fresco o de limón
1 cucharadita de miel (opcional)
una pizca de sal
pimienta negra recién molida, al gusto
Extras premium opcionales
unas cuantas hojas de albahaca
unas semillas tostadas
un poco de ralladura de lima
un ligero chorrito de glaseado balsámico para crear un contraste más marcado
MÉTODO
1. Prepara la fruta y la verdura
Corta la sandía, el pepino, el kiwi, las fresas y los albaricoques en trozos elegantes del tamaño de un bocado. Intenta que los cortes sean limpios y ligeramente variados para conseguir un aspecto más natural y cuidado en el plato.
2. Prepara el aderezo
En un bol pequeño, bate el aceite de oliva, el zumo de lima o limón, la miel (si la vas a usar), una pizca de sal y la pimienta negra hasta que quede todo bien mezclado.
3. Prepara la ensalada
Coloca la sandía en una fuente o en cuencos poco profundos. Añade encima el pepino, el kiwi, las fresas y los albaricoques, distribuyendo los colores de manera uniforme para que la ensalada resulte llamativa y equilibrada.
4. Dar los últimos toques
Esparce por encima el queso feta desmenuzado y las hojas de menta fresca. Vierte un chorrito de aderezo sobre la ensalada justo antes de servirla.
5. Servir inmediatamente
Sírvela fresca y bien fría para disfrutar de un resultado más refrescante. Esta ensalada se saborea mejor recién preparada, mientras la fruta está fresca y las texturas siguen siendo crujientes.
Consejos rápidos
Enfría la sandía antes de servirla para que esté bien fresca.
Añade el queso feta y el aderezo al final para que la ensalada se mantenga crujiente y fresca.
Utiliza fruta madura pero firme para que el plato mantenga perfectamente su forma.
La menta fresca sabe mejor si se añade justo antes de servir.