Refresco de jengibre

Luminoso, refrescante y ligeramente cálido.

Esta soda de jengibre es una bebida maravillosamente sencilla, con un toque burbujeante y un sutil toque picante. Elaborada con jengibre fresco, cítricos y agua con gas bien fría, resulta limpia, energizante e increíblemente refrescante; es el tipo de bebida que despierta el paladar y anima el momento al instante.

Lo que lo hace especial es su equilibrio. El jengibre aporta calidez y profundidad, los cítricos le dan frescura y el refresco mantiene el conjunto ligero y vivaz. Servido con hielo, resulta refrescante y intenso a la vez; lo suficientemente sencillo como para disfrutarlo a diario, pero lo bastante elegante como para servirlo en una mesa con una presentación cuidada.

Fresca, sencilla y llena de personalidad, esta es una de esas recetas que demuestran que una bebida no necesita mucho para ser especial.


INGREDIENTES

Para 2 raciones

  • 250 ml de agua con gas

  • 40 g de jengibre fresco, pelado y cortado en rodajas

  • 2 cucharadas de zumo de limón o de lima

  • De 1 a 2 cucharadas de miel, sirope de arce o almíbar

  • 120 ml de agua sin gas

  • cubitos de hielo, para servir

Extras premium opcionales

  • rodajas finas de limón

  • hojas de menta fresca

  • un poco de ralladura de naranja

  • una pizca de cayena para darle un toque picante


MÉTODO

1. Prepara la base de jengibre

Pon el jengibre cortado en rodajas y el agua sin gas en una cacerola pequeña. Deja que hierva a fuego lento y cocina durante 8 o 10 minutos, hasta que el agua adquiera un ligero sabor y aroma.

2. Endulzar y dejar enfriar

Retíralo del fuego y añade la miel o el edulcorante que prefieras mientras aún esté caliente. Deja que la mezcla se enfríe un poco y, a continuación, cuélala para eliminar los trozos de jengibre.

3. Añade los cítricos

Añade el zumo de limón o lima a la mezcla de jengibre colada. Prueba y ajusta el dulzor si es necesario.

4. Prepara la bebida

Llena dos vasos con hielo. Reparte la base de jengibre y cítricos entre ambos y, a continuación, rellénalos con agua con gas.

5. Servir

Remueve con cuidado y sírvelo enseguida. Añade rodajas de limón, menta o un poco de ralladura si quieres darle un toque más sofisticado.


Consejos rápidos

  • Cocina el jengibre a fuego lento, sin que hierva con fuerza, para que el sabor resulte limpio y no demasiado fuerte.

  • Añade el agua con gas solo al final para que la bebida conserve su frescura.

  • Enfría la base de jengibre antes de servirla para que resulte aún más refrescante.

  • Ajusta el dulzor según el sabor más intenso o más suave que quieras que tenga la bebida final.

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